Hoy por hoy, que existe la amenaza de que se construya una mega-represa en la Patagonia, se habla mucho de las energías alternativas, de las cuales en Chile habría un gran potencial. A motivo de ello les presento un muy inteligente spot.
Hoy por hoy, que existe la amenaza de que se construya una mega-represa en la Patagonia, se habla mucho de las energías alternativas, de las cuales en Chile habría un gran potencial. A motivo de ello les presento un muy inteligente spot.
Estoy muy contento con el resultado del paseo al cerro manquehuito como motivo de nuestra campaña “Salvemos al Manquehue” para evitar que se proceda a construir y destruir este ecosistema único. Muchos sólo habíamos hablado por Facebook, ahora nos conocimos, aprovechamos de pasar un buen rato y conversar. Un grupo muy agradable y heterogéneo de edades. Sólo lamento por los que no pudieron ir.
Así que saque fotos, sí muchas fotos, para que salgan todos.

Y a escuchar a la bióloga Daniela Manacevich, que nos explicó porqué un viejo peumo no puede ser reemplazado en el corto plazo.

Se requieren muchos años para que el peumo tenga las cualidades para ser habitable por animales, como la yaca, que requiere las cavidades de un peumo viejo para pasar el invierno.

Aquellos dicen que se puede reforestar en otro lado y tener un bosque similar mienten, es un sistema demasiado complejo y que requirió muchos años para poder establecerse fácilmente.
La vez que junto con Sonia y Carlos Landaeta subimos el cerro nos llamaron la atención aquellas casitas que se estaban construyendo, cada vez más arriba, pero no conocíamos la gravedad de ello. Fue con el artículo del Mercurio de Alexis Jéldrez, el martes 25 de Noviembre de 2008, cuando nos dimos cuenta del problema que había detrás. Por ello creamos una comunidad en Facebook para divulgar este asunto. Más adelante, en el Artes y Letras del Mercurio apareció un artículo sobre las razones por las cuales el Manquehue debiera conservarse (páginas uno y dos).
“¿Qué podremos hacer?”, pensamos en aquel momento, y se nos ocurrió crear una comunidad en Facebook e invitar a cuantos amigos conociésemos. En estos pocos días la comunidad ha superado los mil integrantes y sigue creciendo rápidamente. El 27 de diciembre vamos a realizar una excursión al cerro. Se trata de una actividad pacífica de gente que quiera hacer amigos, pasar un buen rato y manifestar su deseo de que el cerro Manquehue sea un lugar protegido. Únete, es una actividad abierta a todos.
Una mirada satelital con Google Earth de la falda sur oriente del Manquehue nos muestra algunas construcciones sobre la cota mil. Lo pueden corroborar ustedes mismos: 33° 21′ 43,29″ latitud sur y 70° 33′ 31,75″ longitud oeste. Si pasan el ratón por la foto irán apareciendo las altitudes en el pie de la ventana. Las fotos de Google no suelen ser actuales, a veces son de uno o dos años atrás, por lo que me pregunto cómo estará el cerro ahora.
Existe una ley que prohíbe la construcción sobre la cota mil, para evitar el riesgo de aluviones. La urbanización impermeabiliza las superficies, aumentando la formación de escorrentías (término hidrológico que en inglés se lo llama runoff), que son láminas de aguas que circulan sobre la cuenca de drenaje cuando las precipitaciones superan la evotranspiración y la infiltración de la superficie. Dada la pendiente de los faldeos del Manquehue, al urbanizar el cerro, el agua fluirá rápidamente cuesta abajo, juntándose con otras corrientes y terminando por inundar las zonas más bajas, donde la pendiente es menor. En Santiago las inundaciones y aluviones no son algo extraño, por lo que es importante diseñar la ciudad de manera inteligente para aminorar los efectos. Para ello se requiere que las disposiciones legales no sean ignoradas cuando hay intereses particulares de por medio. Es difícil pensar que los dueños del proyecto, Sociedad de Inversiones y Rentas San Arturo Ltda, cuyo representante legal es Arturo Lyon Valverde, junto a la Municipalidad de Vitacura y los futuros residentes, desconozcan esta ley y los riesgos de construir sobre las alturas permitidas. Probablemente, como los efectos de las inundaciones y la inversión que se tendrá que hacer más abajo para el drenaje del agua no les afectan, hacen la vista gorda con un egoísmo que se ha vuelto tan común que ya no nos sorprende.
Toda la zona central de Chile ha sido considerada un hot spot mundial de conservación. Es decir, un ecositema muy particular y con una importante biodiversidad que está en una situación muy precaria. Sólo hay 34 áreas con esta categoría en todo el planeta.
La zona centro es de bosques esclerófilos (de hojas duras). En ellos, sobre el 50% de las especies son endémicas de Chile. “Algunos estiman que lo que queda en el centro de Chile es como un 7% de lo que había originalmente de bosques en esta zona”, comenta Juan Luis Celis, un ecólogo que trabaja en institutos que estudian la biodiversidad tanto en la Universidad de Chile como en la Universidad Católica, en el artículo del Mercurio. “Toda esta zona debería ser un santuario de la naturaleza. Hay pocos bosques como ésos, tan metidos dentro de la ciudad, en la Región Metropolitana”.
La siguiente es una cita textual de lo escrito por Alexis Jéldrez en el Mercurio, donde se explica brevemente la importancia ecológica del lugar:
El rayadito es un ave nativa que hace su nido sólo en cavidades de árboles viejos, explica Juan Luis Celis. Se le encuentra en el Parque Fray Jorge y en los bosques chilotes de la bahía de Caulin. Increíblemente, también se lo halla en los faldeos del Manquehue. Junto a tucúqueres, lechuzas, aguiluchos, carpinteritos chicos, halcones peregrinos… “Hay una pareja que llegan a nidificar en esta zona que yo la he visto tres años”. Hasta es posible encontrar un marsupial, la yaca. Es un reducto de biodiversidad increíble. En el informe técnico “Valor biológico del ecosistema bosques del cerro Manquehue” participó un equipo de Instituto Milenio de Ecología y Biodiversidad encabezado por el biólogo Juan Armesto y en el que colaboraron Juan Luis Celis, Iván Díaz, Daniela Manucevich, Sharon Reid y Fernanda Salinas. El estudio concluye: “Chile central alberga aproximadamente 2.500 especies de plantas. Es decir, casi la mitad de la flora de Chile continental. De este total, aproximadamente 50% son especies exclusivas de Chile. Sólo el 2% de los bosques esclerófilos de Chile central está protegido en el sistema público de Parques y Reservas”. A conclusiones similares sobre el valor del bosque de Lo Curro llegó otro estudio, “Amenaza inminente al bosque esclerófilo de Santiago por proyecto de urbanización”, de un grupo del Programa de Magíster en Recursos Naturales de la Universidad Católica, dirigido por el biólogo Ignacio Fernández Chicharro.
Si comienzan a subir por el camino que estaban construyendo como arteria principal para acceder las casas del loteo, que aparece en la foto satelital de Google, y se internan posteriormente en el bosque, podrán apreciar la belleza de un paisaje de árboles viejos, arbustos y flores.
A medida que vamos subiendo o nos introducimos en zonas menos resguardadas, nos encontramos con vegetación mejor adaptada a condiciones extremas, como son los chaguales.
Nuevamente, es difícil pensar que los dueños del proyecto desconozcan el daño ambiental que conllevaría construir lujosas casas con piscina sobre un ecosistema único como éste. Da pena que haya gente tan desvergonzada.
A comienzos de 2006, el ecólogo Juan Luis Celis, se percató de que estaban construyendo sobre la cota mil. Entonces, se metió en la página de Conama para ver si se había ingresado alguna solicitud al Sistema Nacional de Impacto Ambiental en esa zona. No encontró ninguna, de modo que le escribió a la Dirección de Obras de Vitacura. Le respondieron que estaba otorgado el permiso de obras, dado que dichas no ingresaron al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) por haber sido planificadas desde mucho antes de que la Ley de Bases del Medio Ambiente entrara en vigencia (1997). Entonces le reenvió el mail a la Conaf, pero no pasó nada hasta que en 2007 el abogado Gustavo Andrés Cruzat realizó la misma denuncia. Finalmente, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) tomó cartas en el asunto y en marzo pasado interpuso una demanda en contra de la Municipalidad de Vitacura y las constructoras por daño ambiental. El seis de Noviembre, Arturo Luis Lyon Valverde, representante legal de la Sociedad de Inversiones y Rentas San Arturo Ltda, se vió obligado a hacer una declaración de impacto ambiental a la CONAMA (léanla aquí). Afortunadamente fue rechazada por la Comisión Regional del Medio Ambiente de la Región Metropolitana de Santiago. En ella se afirma reiteradamente que no hay efectos ambientales asociados a este proyecto inmobiliario o que éstos no son significativos si se aplican las exigencias derivadas de la normativa que permite este tipo de vivienda en el sector. Suena extraño que alguien puede creerse algo así cuando se trata de un ecositema tan delicado, y menos lo debe creer el abogado defensor de la inmobiliaria, Javier Vergara Fisher, quien fuera director metropolitano de Conama en los años 90. La respuesta del organismo estatal a la declaración de la inmobiliaria fue la siguiente:
REPÚBLICA DE CHILE
COMISIÓN REGIONAL DEL MEDIO AMBIENTE DE LA REGIÓN METROPOLITANA DE SANTIAGOSE PRONUNCIA SOBRE NO ADMISIÓN A TRÁMITE
Resolución Exenta Nº 879
Santiago, 13 de Noviembre de 2008VISTOS ESTOS ANTECEDENTES:
- La Declaración de Impacto Ambiental del Proyecto “Construcción de Viviendas Individuales en Loteo Parque Residencial Manquehue Lo Curro (tercer sector), Región Metropolitana ” presentado por el Señor Arturo Luis Lyon Valverde con fecha 6 de Noviembre de 2008;
- Lo dispuesto en la Ley Nº 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente y en el D.S. Nº 30 de 1997, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, que aprueba el Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, cuyo texto refundido, coordinado y sistematizado fue fijado por el Artículo 2 del D.S. Nº 95 de 2001, del Ministerio Secretaría General de la Presidencia; el Instructivo Ordinario Nº 757 del 1º de agosto de 2000, del Presidente de la Comisión Nacional del Medio Ambiente y; la Resolución Nº 520 de 1996, de la Contraloría General de la República.
CONSIDERANDO:
- Que, la COREMA de la Región Metropolitana de Santiago debe velar por el cumplimiento de todos los requisitos ambientales aplicables al Proyecto “Construcción de Viviendas Individuales en Loteo Parque Residencial Manquehue Lo Curro (tercer sector), Región Metropolitana ” de el Señor Arturo Luis Lyon Valverde;
- Que, la presentación de la Declaración de Impacto Ambiental no se hizo por la persona facultada legalmente para ese efecto respecto de los titulares Señores Pino Curcio y Gerd Andreas Lüdke;
- Que, no se acompañaron los certificados de vigencia de las sociedades.
SE RESUELVE:
- No acoger a trámite la Declaración de Impacto Ambiental del Proyecto “Construcción de Viviendas Individuales en Loteo Parque Residencial Manquehue Lo Curro (tercer sector), Región Metropolitana ” presentado por el Señor Arturo Luis Lyon Valverde.
Anótese, notifíquese al titular y archívese,
Alejandro Smythe Etcheber
Director Secretario Comisión Regional del Medio Ambiente de la Región Metropolitana de Santiago
Pero no debemos dormirnos, dado que hay mucha plata de por medio (15 millones de dólares) y la inmobiliaria no ha jugado todas sus cartas. El señor Vergara dice que la construcción de las casas está dentro de la legalidad:
Vergara apunta que, para estas casas, “el Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS), que creó la zona de preservación ecológica”, contiene la siguiente norma: “En los lotes ya inscritos en el Conservador de Bienes Raíces, provenientes de loteos aprobados, emplazados en el Área Restringida o Excluida al Desarrollo Urbano, se podrá construir una vivienda con una superficie de hasta un 10% del tamaño del lote”.
Como los veinte lotes son de 5 mil metros cuadrados, estarían autorizados para construir una casa de hasta 500 metros cuadrados. Que curioso que esto esté permitido dentro de una “zona de preservación ecológica”. Si observan bien la foto de Google, lo que se encuentra alrededor de las casas y las piscinas no es precisamente bosque nativo, si no césped.
El abogado Vergara precisa: “En el caso del loteo cerro Lo Curro, éste fue aprobado en virtud de un D.S. del año 1948, e inscrito desde esa época en el Conservador de Bienes Raíces. De este modo, el PRMS permite la construcción de estas casas y define las condiciones que deben tener. Además, el proyecto no se ha modificado desde esa fecha y comenzó su ejecución en forma previa a la entrada en vigencia del SEIA”.
Es decir, el proyecto fue aprobado el año de la pera, antes de que se aprobaran las nuevas normativas. ¿Es razonable que siga siendo aprobado? Hagamos una comparación: supongamos que hace 20 años fue aprobado un proyecto inmobiliario para ser construido con una sustancia que 20 años depués se descubrió que era cancerígena. ¿Sería razonable hoy llevar a cabo dicho proyecto? Por ello, el CDE tiene una opinión distinta a la del abogado Vergara:
Opina que los demandados han infringido la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente y su Reglamento del SEIA “al haber iniciado la ejecución de un proyecto que, dada su envergadura, ubicación y características debía ser evaluado ambientalmente por la Conama en forma previa a la iniciación de las obras”.
El CDE acusa además a los demandados de “corta de bosque nativo” sin contar con un Plan de Manejo que los autorice; de “cortar especies arbustivas”, contraviniendo la Ley de Bosques, y de vulnerar el PRMS al efectuar “obras de urbanización con grave daño al medio ambiente en una zona que goza de un especial estatuto de protección ambiental, por tratarse de un Área de Preservación Ecológica”.
“Se trata de un área de riquísima diversidad en su flora y fauna, que quieren que termine en un recuerdo de lo que fue un maravilloso ecosistema”, denunció el abogado Cruzat. “No se trata de pastizales ni matorrales; es un bosque esclerófilo, un área de tremendo valor ecológico”.
Otro de los personajes sopechosos es José Ignacio Cañas, director de Obras de Vitacura, quien no siguió la normativa y otorgó el permiso de urbanización el 17 de marzo de 2004. No obstante, Gustavo Cruzat nos dice, “De acuerdo a la Ley Orgánica de Municipalidades, una de las obligaciones de la Dirección de Obras (que no son muchas) es aplicar las normas ambientales relacionadas con obras de construcción y urbanización. El proyecto es derechamente ilegal, y de acuerdo a nuestra normativa ambiental vigente, no puede talarse ni el más mínimo arbusto en los terrenos urbanizados”. Ante las acusaciones de este abogado y del CDE, en el artículo del mercurio primero Cañas se defiende diciendo que si se puede construir:
Pero eso “tiene dueño”, observa José Ignacio Cañas, director de Obras de Vitacura: “A todos nos gusta pasear en el Manquehue, y nadie quiere que se construya (…). Pero si está establecido en la ley que puede construir una casa, yo no estoy facultado para negársela. Que existe la Ley de Bosques, que existe la ley ambiental, que existen todas esas leyes, sí; pero que puede, puede”.
Y más adelante, dice que no siguió la normativa porque la desconocía, lo que es grave.
Cañas reconoce que él es arquitecto; “no soy ni ingeniero forestal, ni agrónomo, si bien soy funcionario público, tengo que supuestamente conocerme todas las leyes, la Ley del Bosque no la manejaba como un requisito dentro de Santiago. Y, por lo tanto, no hice exigencias respecto del tratamiento de especies arbóreas, del bosque nativo”. “Y puede que exista en la Ley de Pesca algún pirihuín específico dentro de algunos de los esteros que son de la cuenca del río Mapocho que son protegidos y ¡que yo no tengo idea!”, concluye el director de Obras de Vitacura.
No obstante, Gustavo Cruzat nos cuenta que el acto ilegal de la deforestación fue debidamente comunicado a la municipalidad, por lo que no se trataría sólo de un caso de negligencia.
Entre las respuestas al artículo de Alexis Jéldrez hay unas de un “anónimo” que curiosamente se hace llamar pablo pablo javier. Sus argumentos apoyan a la inmobiliaria y nos servirán como pie para analizar la postura de la contraparte.
La ley es clara el art. 8.1.3 de la OGUC y ojo no digan ahora que no existe, y que fue concebido para este y otros caso señala expresamente que se puede construir hasta un 10% de la superficie del lote.
Esto es válido excepto para terrenos en la zona de “Santiago Andino”, donde se ubica el proyecto paralizado.
Cabe también recordar al abogado que existe una jerárquica jurídica que respetar, en donde el derecho de propiedad que dentro de su concepto incluye el poder disponer de la cosa que se detenta, (algo tan simple como poder construir una casa en un terreno de 5000mt2).
No se está violando el derecho de propiedad de la inmobiliaria, éste está intacto. El asunto es que la propiedad no se ejerce en abstracto, si no dentro de la normativa jurídica vigente. Por ejemplo, si alguien es propietario de un auto no puede manejar ebrio o sin licencia de conducir.
Adicionalmente, existe también la derogación tácita y la irretroactividad de la ley.
El principio de irretroactividad establece que la ley no se aplica a los hechos que se han producido con anterioridad a su entrada en vigor y tampoco a hechos posteriores a su derogación. Con ello, el escritor anónimo quiere inducir que como el proyecto había sido aprobado previamente a la entrada en vigencia de la Ley de Bases del Medio Ambiente (1997), dicha ley no es aplicable a él. El principio dice más o menos: “La ley sólo dispone para lo venidero y no tiene efecto retroactivo, excepto en materia social cuando lo determine expresamente, y en materia penal cuando beneficie al delincuente”.
Pero, como nos señala Gustavo Cruzat, “junto al artículo 8.1.3, existen DS, anteriores, que jamás han sido derogados, ni expresa, ni tácitamente, por cuanto son complementarios, y que en relación al PRMS, permiten afirmar lo siguiente: Se puede construir de la manera que el abogado Vergara señala, en cualquier lugar, menos en la zona de “Santiago Andino”, (donde se ubica el proyecto paralizado) ya que ahí no se puede talar ni un solo arbusto. Esto lo sabe dicho abogado, más todavía: LO RECONOCE en un escrito de fecha 21 de febrero de 2008, presentado ante la CONAMA. Y también reconoce que existe un DS 366 de 1944 que también le coloca otras exigencias. NINGUNA SE HA CUMPLIDO”.
“Incluso más. Existe el artículo 8.3.1.1, que señala que “en todos los casos” se requiere la presentación de un EIA, que no quisieron ni quieren en la actualidad cumplir, a pesar que la Conama instó a la Municipalidad de Vitacura a exigirlo. Tampoco se ha cumplido con la Ley de Bosques, ni el DL 701, y suma y sigue. Tanto así que la Conaf los demandó por incumplir normas ambientales, el Sag fue muy claro en cuanto a lo mismo, la Conama también, y el CDE los demandó por daño ambiental. Por lo tanto no sé a quién quiere convencer con esos argumentos”.
El anónimo añade:
Otro hecho que llama mi atención es que toda esta flora y fauna, también existe en la cota 999 y hacia abajo y pretender que el búho tucúquere se muere en forma inmediata y mágica al bajar de la cota mil es una falsedad.
Este comentario está un poco fuera de lugar; es evidente que la cota es un límite estimativo dispuesto en la normativa para evitar el riesgo de aluviones. Nadie se imaginará que los animales no pueden vivir más abajo.
Como también la justificación de la cota mil son los aluviones.
Hay muchos estudios al respecto que alertan de los riesgos de aluviones al construir en altura, realizados en universidades de distintas partes del mundo. Basta que busquen por escorrentías (o runoff en inglés) para encontrar cientos de ellos. Ha sido muy estudiado el tema de que la cubierta verde aumenta la infiltración de agua en los suelos, mientras que el asfalto y los edificios los impermeabilizan. Es algo evidente para los que vivimos en Santiago y recordamos al agua corriendo por las calles, que si en vez de asfalto hubiera vegetación, el agua no se deslizaría con tanta facilidad.
Este tipo de argumentos es muy parecido a la negación que han dado políticos o empresarios con intereses en empresas petroleras en relación al calentamiento global. Miles de estudios de los más prestigiosos científicos son negados por un desvergonzado tipo con plata.
Todo este tipo de proyectos tienden a forestar una zona que está muy abandonada y que sin habitantes tiende a deforestarse aún más rápido.
Que ridículo, ¿o sea que el bosque nativo está “abandonado”?. Ha permanecido miles de años así, silvestre, y las plantas se han adaptado al clima y han sobrevivido allí. Ahora nos dicen que si no lo ayudamos se va a desforestar. ¿De qué forma quieren proteger el bosque? Talando los árboles, colocando caminos que lo fragmentan, instalando casas y piscinas, plantando césped… que absurdo.
Además, las construcciones provocarán más erosión. La principal causa de la erosión en el mundo son las escorrentías, es decir, el flujo de agua que se acumula con las lluvias. Cuando se urbaniza, el suelo se vuelve más impermeable, con lo que las escorrentías aumentan.
Por último, yo vivo en Camino a Farellones y muchos de estos sectores nacieron como pre cordilleranos y cordilleranos y donde hay habitantes todo esta en mucho mejores condiciones y conocemos mucho mejor el entorno que todos aquellos que viven en departamentos, algo absolutamente anti ecológico, anti natura e irracional, salvo que el hombre haya sido creado y naturalmente predispuesto a vivir uno sobre mil otros compañeros de género. Tal vez si esta ciudad hubiese crecido en los cerros y dejado la parte baja de la ciudad como un bello parque junto al río, ni siquiera se daría lugar a estos temas. Si todos creen que es más ecológico encementar la ciudad y encuentran natural y humano vivir en sendos edificios sin calidad de vida ni espacio para sus hijo, bien por ustedes yo prefiero un lugar con baja densidad como 5000 mt2 y promover una ciudad horizontal y no vertical, al menos hacia los lados se puede controlar y crecer con baja densidad en casas y no edificios, con huertas y árboles y no ilimitadamente hasta cielo. vale la pena hacer la reflexión y ver que están apoyando realmente o si han sido víctimas de quienes buscan apoyo masivo para sustentar carreras políticas.
Este párrafo es sorprendente, ¿defiende que unos pocos destruyan un bosque centenario, de conservación única en su especie, avalado por científicos del mayor prestigio en Chile y Sudamérica para que esos señores no vivan “hacinados” en “modestos” departamentos?
Por cierto, ¿de qué señores estamos hablando? Sería realmente muy conveniente averiguar quiénes son, para darlos a conocer públicamente.
Santiago andino también es zona restringida y excluida del desarrollo urbano. Acaso van a derribar los centros de ski que se construyeron sobre la cota mil y que están dentro del sector santuario denominado Yerba Loca.
Antes, el escritor anónimo nos quiso justificar el proyecto, pretendiendo basarse en argumentos legales. Pero, como éstos fueron controvertidos inapelablemente, terminó reconociendo tácitamente que el proyecto está fuera de la norma (lo que ya es gran un paso). Cambiando de estrategia ahora nos quiere convencer de que porque todos —o la mayoría— violan las normas, él también tiene derecho a hacerlo: “Acaso van a derribar los centros de ski que se construyeron sobre la cota mil y que están dentro del sector santuario denominado Yerba Loca”. El argumento de que yo también tengo derecho a matar porque todos matan”, es insostenible.
Finalmente, el escritor anónimo termina su discurso con el siguiente párrafo:
Lo que dije de Santiago Andino y las zonas de restricción es que el primero es parte de esta última zonificación o para ser más preciso se encuentra dentro de ella, dejando de lado la impresición de dicho concepto y el que no haya sido capaz de explicarme la fundamentación de la cota mil, la 700, la 800 etc.
Solo por claridad y para que no queden dudas aunque pienso que es más gente la que entendió que la que no; esto quiere decir, que en este caso opera la derogación tácita y otras varias disposiciones, tal como incluso lo ha señalado la contraloría. Por lo que se aplica el 8.1.3. No creo que sea necesario explicarle esto a un abogado, sobre todo cuando yo soy solo un humilde arquitecto, que estudió un par de años de derecho en su etapa universitaria.
Por lo tanto, es Ud quien ha evadido cada uno de mis argumentos y sólo ha contestado con cliches como “socialmente absurdo”, desafortunadamente no tengo la petulancia para atribuirme la representación de la sociedad con tanta facilidad. Si te quieres respender a ti mismo y atribuir reconocimientos inexistentes y calificar tus propios argumentos como inapelables, bueno bien por ti, creo que habla por si mismo. En este caso no tiene mayor sentido debatir este tema, ya que tu capacidad para debatir es igual a la de la inquisición. Lo siento por otras personas, era interesante tratar un tema relevante en forma bilateral y no unilateral. Lo siento por el señor Vial que mostró una buena disposición a debatir sin que por ello se debiese entender que renuncia a sus creencias ni entrara en pánico por escuchar a otros opinar distinto. Sr. Cruzat si quiere poner palabras en mi boca que no he dicho para facilitar la defensa de su postura hágalo y autoproclámese venceder, esa no fue mi idea al participar del foro, pero si a Ud. le hace bien, le dejo la pista libre.
A lo que Cruzat responde con lo siguiente:
La discusión ha llegado a un punto cúlmine que puede resumirse en las siguientes preguntas: ¿Es posible, desde un punto de vista legal, construir en el lugar en que la sociedad inmobiliaria pretende?, y ¿Se puede afirmar, desde una perspectiva técnica, que el proyecto es positivo, socialmente hablando?
Ante la primera pregunta, mi contradictor señala que sí. No obstante, como he señalado, el proyecto adolece de una serie de vicios formales y de fondo. Formalmente hablando, no cuenta con ninguno de los permisos que jurídicamente debería haber obtenido de los organismos fiscalizadores, como la Conaf, el SAG y la CONAMA, según lo han señalado dichos organismos. Esto incluso lo reconoce el abogado Javier Vergara. Desde una perspectiva material, o de fondo, tampoco es viable dicho proyecto, ya que para dicha zona, entran a aplicarse dos DS que crean el área protegida de Santiago Andino, y que imposibilitan construir. Esto también es bastante claro, ya que jamás han sido derogados dichos DS. Y ésto sin siquiera entrar a mencionar la Ley de Bosques y otros textos normativos aplicables en la especie.
Por último, se afirma que es deseable que se construya en dicho lugar, debido a que es mejor vivir en casas que en departamentos. Dicha proposición es aberrante, ya que estamos hablando —y no lo digo yo— de un bosque esclerófilo de conservación única en su especie, de cientos de años, ¡que constituye uno de los escasos Hot Spots que existen en el Mundo! Esto lo señalan los científicos doctorados más destacados en la materia que existen en Chile.
Finalmente, debo insistir en que a la única persona a quien le he escuchado estos argumentos, es al ex CONAMA, Javier Vergara Fisher. Y cuando alguien no da su nombre, como en este caso, es sin duda porque alberga intereses que no puede confesar públicamente.
Todos los puntos de este debate los pueden ver con más detalle en el artículo del blog de Alexis Jéldrez. Ustedes pueden sacar sus propias conclusiones.
Por último, para finalizar este artículo, los insto a que pongan ojo en cómo se está construyendo esta ciudad y que denuncien los abusos. La siguiente es una cita de un artículo que encontré en la revista de Urbanismo de la Universidad de Chile.
“Los proyectos inmobiliarios que conllevan procesos de expansión urbana concebidos sólo con criterios economicistas de corto plazo, como lo son los de la empresa privada ligada a la construcción, son y han sido los generadores de los mayores desastres del mundo, con graves perdidas económico sociales, y con funestas secuelas para las economías débiles y las aspiraciones a mejores condiciones de vida de la población.
En este sentido, la responsabilidad absoluta es de las autoridades pertinentes, las cuales y de acuerdo a los instrumentos legales existentes, o a nuevos cuerpos normativos, deben controlar con una óptica de largo plazo la utilización de los territorios, de modo de conciliar el desarrollo económico con la sustentabilidad y la equidad social” .
Es una tarde tranquila, me encuentro escribiendo este primer artículo mientras Sonia está junto a mi pelando unos porotos verdes. Tengo varias cosas puntuales sobre las que quiero escribir, pero prefiero comenzar con un intento de poner en pocas palabras las cosas que me mueven a ello.
Amo y no dejo de sorprenderme del planeta donde vivo. De los bosques salvajes, las montañas, los ríos, los mares… Admiro los diversos seres que los habitan. Pequeños insectos de muchos colores, enormes araucarias, musgo que verdea las piedras, el
cielo estrellado y el parloteo de las ranas.
Disfruto de viajar, pedalear, caminar, sentir el cansancio, el sol y el fresco.
Me gusta la gente que sonríe con sencillez, que respeta al mundo, que es responsable con lo que hace y que tiene fuerza para resistir.
Me gusta sentirme libre de crear, investigar y compartir lo que pienso.
Me gusta la paz.
Me apena que muchas de estas cosas se pierdan y me gustaría hacer algo. Me preocupa que la publicidad haga desear a la gente cosas que no necesitan, el consumo sin sentido que destruye ecosistemas que llevan tanto tiempo aquí.